Curso: 2° A
Situación
El curso en general se desarrolla de manera normal, son muy conversadores y participativos.
El curso en general se desarrolla de manera normal, son muy conversadores y participativos.
La problemática es la siguiente: un estudiante subió las escaleras corriendo y empujó a una de sus compañeras generando que aquella estudiante se golpeara contra la pared, ella solo rió pero a la vez lo amenazó a viva voz que se la iba a devolver. La asistente de aula encargada en el momento les llamó la atención pero sólo quedó en eso.
Minutos más tarde luego de haber realizado el saludo y los rezos por ser colegio católico, todos los estudiantes se sentaron en sus lugares y la asistente me avisó que saldría un momento de la sala, cuando me dispuse a cerrar la puerta visualicé que la niña involucrada en el incidente anterior estaba a patadas y golpes con el otro estudiante en cuestión.


Actores
Estudiantes: En este caso, es muy necesario que se tengan conversaciones serias con los estudiantes, para que ellos dimensionen a que consecuencias pueden llevar estas quizás para ellos simples desencuentros. El estudiante debe respetar y valorar a sus compañeros y verlos como eso alguien que lo acompañará por el resto de su vida escolar y no como un enemigo.
Asistente de aula: La asistente de aula, en general deben ser capacitadas en charlas o seminarios acerca de como controlar este tipo de comportamiento disruptivo dentro y fuera del aula.
Docente: Aunque en este caso la docente no estaba presente, estas situaciones recaen fuertemente sobre ella, ya que, en cierta medida es responsable de lo que le pase o haga su curso del cual ella está a cargo, es de vital importancia que la docente haga entender a nivel del curso que estas situaciones no pueden pasar, que dentro del curso el ambiente debe ser de respeto y empatía.
Fundamentación
Se ha observado que los niños que se caracterizan por ser irritables, con bajo auto-control, muy activos y con problemas de atención e impulsividad presentan más probabilidades de mostrar problemas de conducta como agresividad y conducta antisocial que los niños que no presentan tales características (Ayala, Pedroza, Morales, Chaparro y Barragán, 2002). Por eso es necesario, motivar a los estudiantes desde las aulas, el docente debe buscar la manera de que el estudiante que presenta algunas de estas características, sea capaz de enfocar toda su energía en la sala de clases desarrollándose de manera positiva y participativa.
Los adultos que son parte del ambiente escolar deben pesquisar la intensidad y frecuencia de las agresiones entre los escolares y establecer una disciplina consistente que vaya a solucionar este problema. Las vías específicas favorecedoras de la convivencia escolar son: la disciplina, la negociación, la mediación y el fomento de la sana competencia social (Martínez-Otero, 2005). Como ya se mencionaba anteriormente en la parte de los actores de este caso, es necesario que todos los involucrados, ya sean, docentes, asistentes de aulas, directivos, etc. Deben estar en conocimiento si es que se está reiterando alguna acción que atenta contra la seguridad de los propios estudiantes. Implementar charlas o conversaciones donde también los estudiantes puedan opinar del por qué están pasando estas situaciones.

Se ha observado que los niños que se caracterizan por ser irritables, con bajo auto-control, muy activos y con problemas de atención e impulsividad presentan más probabilidades de mostrar problemas de conducta como agresividad y conducta antisocial que los niños que no presentan tales características (Ayala, Pedroza, Morales, Chaparro y Barragán, 2002). Por eso es necesario, motivar a los estudiantes desde las aulas, el docente debe buscar la manera de que el estudiante que presenta algunas de estas características, sea capaz de enfocar toda su energía en la sala de clases desarrollándose de manera positiva y participativa.
Los adultos que son parte del ambiente escolar deben pesquisar la intensidad y frecuencia de las agresiones entre los escolares y establecer una disciplina consistente que vaya a solucionar este problema. Las vías específicas favorecedoras de la convivencia escolar son: la disciplina, la negociación, la mediación y el fomento de la sana competencia social (Martínez-Otero, 2005). Como ya se mencionaba anteriormente en la parte de los actores de este caso, es necesario que todos los involucrados, ya sean, docentes, asistentes de aulas, directivos, etc. Deben estar en conocimiento si es que se está reiterando alguna acción que atenta contra la seguridad de los propios estudiantes. Implementar charlas o conversaciones donde también los estudiantes puedan opinar del por qué están pasando estas situaciones.

Referencias bibliográficas
Ayala, H., Pedroza, F., Morales, S., Chaparro, A., y
Barragán, N. (2002). Factores de riesgo, factores
protectores y generalización del comportamiento
agresivo en una muestra de niños en
edad escolar. Salud Mental. México. Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/582/58232504.pdf
Martínez-Otero V. (2005). Conflictividad escolar y fomento de la convivencia. Revista Iberoamericana de Educación, 38, 33-52. Recuperado de http://rieoei.org/rie38a02.htm
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Martínez-Otero V. (2005). Conflictividad escolar y fomento de la convivencia. Revista Iberoamericana de Educación, 38, 33-52. Recuperado de http://rieoei.org/rie38a02.htm
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